domingo, 18 de octubre de 2026

Compañeros y amigos de escalada.

 


 

 

 La cordada, los dos o tres amigos que tienes para ir a la montaña, escalar y pasarlo bien. 

 

 

Antaño comenzabas con un grupo pequeño, mas bien un par de amigos y otro que se apuntaba. Crecía la pandilla y se sumaba gente. Uno te enseñaba, y luego enseñabas tú. Cada uno tenía un papel dentro del grupo, un rol o vamos a llamarlo un personaje. El prudente, el loquillo, el tranqui, el padre, el golfo. Se van dibujando las personalidades porque suele coincidir con el paso de la pre adolescencia a la adolescencia... y algunos siguen por esas lides.

 


 Mateo y Diego cumbre del Yelmo año 2006

 

Ahora ha cambiado mucho la forma de relacionarse y escalar. Nos vemos abocados a los planes de último momento. Un mensaje de wasap, y a pasar media mañana con luego una comida y cervezas en el pueblo. También es que no tenemos el mismo ímpetu y la ansiedad de escalar todo el día, como antaño. Nos hemos aburguesado en ese aspecto y la vida nos hace vagos, el fin de semana queremos descansar. 

 


 Mario y Diego año 2008

 

Pero si tengo cierta añoranza por esos tiempos que nunca van a volver; no fueron mejores. Esos tiempos en los que con un poco mas de ilusión e incluso motivación salíamos a escalar. 


 Covacha de los Fresnuelos. Mireia, Diego, Mario y Mateo.

 

Es muy complicado mantener a los amigos pues las vidas convergen en cierto punto, no me siento mal al dejar ir, proporcionar espacio o incluso no atosigar a personas que ya tienen otros proyectos. Escalar no lo es todo, solamente una parte.


 Agus, Robe, Alfons en la cumbre del Pico de la Miel

 

Aprovecho por aquí para recordar a los viejos amigos que lo siguen siendo aún, pero como digo por diferentes motivos ya no nos vemos o no escalamos juntos. ¿Se puede? Claro que se podría hacer el esfuerzo, pero ese es quizá el problema. No debe ser un esfuerzo. 

 


 Perru  y Muño por los laberintos de la Pedriza

 

No me quedan ya malas sensaciones con nadie si no rebusco en mis oscuros recuerdos. Cada uno tiene su gotera y su pedrada. No se puede aguantar todo, hasta cierto punto. Ya me voy haciendo mayor y no soy el "niño" que aprende y calla ante las contigencias de cada uno. Que yo las tengo el primero por supuesto, a mí no me soporta ya mucha gente. Por eso escalo en solitario muchas veces. Y me encanta.

 


 Alfons, Helena y Calamardo.

 

Un saludo y abrazos, a todos los que un día nos juntó una maroma de color verde y gorda. Hacíais bromas sobre mi larga melena, os interesabais por mis novias, por mi familia y mi proyección laboral. Gracias por enseñarme tanto, aprendiendo de todas vuestros matices malos y buenos. Por ser generosos conmigo regalándome material,  no cobrándome la gasolina o simplemente invitando a comer o cenar en vuestra casa, como yo también os invitaba.  

 

Nacho y Gonza

Gustavo y Gabi

Mary, Soti y Mario


Gonza, Calamardo, Alfonsa y Muño en el refugio.
 

 

 
Gran Gabi 

 

miércoles, 24 de junio de 2026

Vía Perico y Espolón oculto a la Maliciosa.

 


Otra jornada tranquilo y solitario por las paredes de la Maliciosa. Merece la pena hacer la combinación, yo he disfrutado bastante.


 

 La vía comienza con una trepada hasta ver un clavo con un cordino rojo. Es interesante encordarse si no vamos muy sueltos en terreno de montaña. Yo monté una reunión justo bajo el clavo de la imagen superior, a partir de ahí tenemos un diedro disfrutón con unos puentes de roca, el mas antiguo es poco fiable.

 


 Después del diedro, la reunión es en una repisa agradable con puentes de roca y fisuras donde jugar con los empotradores. A la vista la magnifica placa de la vía Espolón oculto. No os la perdáis.


 Se asegura sin problema, con fisureros y friends pequeños. Hay buenos emplazamientos incluso un par de clavos. El final nos brinda un pequeño desplome con empotramientos de manos.

 




 La reunión se monta con la misma cuerda en un bloque cuadrangular en el que en su base encontraremos otro clavo. 

 


 Desde aquí queda ya una trepada en la que es recomendable ascender asegurado con tendencia a izquierdas a una cresta. Yo, como no hago caso a la guía sigo recto y destrepo por un muro dejando un cintajo rojo descolorido a mi derecha para una vez en un salón amplio remontar por unas placas fáciles y darle algo mas de empaque a la vía. 


 Las vistas de la zona, por donde debería haber salido andando sin problemas. Como me gusta rizar el rizo a veces...

Otra bonita vía para la colección de las solitarias. ¡Qué bien con los croquis de la guía!

 

 

domingo, 3 de mayo de 2026

Equipadores compulsivos

 




 

 Equipadores compulsivos*

 
Instalar bolts en fisuras nunca había sido un tema delicado, una opción del aperturista ni nada sobre lo que debatir. Las fisuras no se equipan, o no se equipaban, porque hace poco se proponía —en las redes— una especie de referéndum al respecto: equipar las de una escuela concreta para que la gente las repitiera, bajo pretexto de mantenerlas limpias. En otro contenido reciente, ahora en Cuenca, otro escalador se grababa equipando una vía y explicando cómo iba a sikar algunos de sus agarres, rematando con una desafiante apelación a su propia soberanía. El denominador común de ambos casos es un doble afán. Por una parte, generar comentarios e interacciones para adquirir notoriedad; por otra, justificar la compulsión equipadora, que se vale y se valdrá de cualquier excusa con tal de no verse comprometida.


Las polémicas, además, sirven para poner el termómetro; la relación entre detractores y agradecidos, como se dice en uno de esos contenidos. Aparte del baño de aprobación que esperan de los segundos, los equipadores compulsivos quieren asegurarse de que no encontrarán una gran oposición a sus propuestas. En el primer caso, se constató suficiente malestar como para que la iniciativa no prosperara. En el segundo, que es bastante diferente, se impuso el cliché de la abnegación de quienes equipan vías. Como quiera que sea, ambos demuestran que hemos entrado de lleno en la era de la escalada de consumo, donde gran número de practicantes ni siquiera tiene conciencia de que existan éticas; de que hayan existido alguna vez. Si acaso, se va dando por hecho que todo ha de adaptarse al escalador-consumidor, para que no tenga que cargar con material flotante si va a una escuela deportiva, para que no se las vea con los rigores de las vías ochenteras, para que el parque de atracciones cuente con todas las comodidades.


Digamos la verdad sobre algunos mitos. Los equipadores compulsivos no cambian pañales a ancianos. No están haciendo ningún esfuerzo loable y desinteresado hacia ningún colectivo. Simplemente les gusta taladrar y casi siempre figurar, y esto implica desde reequipar lo que no precisaba en absoluto de un reequipamiento, hasta fusilar paños con una plantilla que disimule, precariamente, que prácticamente no queda espacio entre líneas. Y digamos más verdades del barquero: solo una acusada mediocridad intelectual puede secundar un «no chapes si no quieres», validar argumentos como el de que no todo el mundo puede permitirse friends, o que es el equipador, en sus ímprobas aportaciones a ese colectivo, quien decide. Alguien me habló una vez de ciertos Escaladores de la noche que retiran ferralla, que hasta recurren a finos trabajos de restauración estética cuando intervienen, así que, supongo que ellos también deciden, o decidirían si realmente existieran.


No es fácil dilucidar si la práctica masiva impone una mentalidad industrial y maximalista, o si son los equipadores compulsivos —que son bastantes— quienes lo hacen; posiblemente sea un bucle de retroalimentación, que, frecuentemente, causa todo tipo de estragos: cepillado de grandes extensiones de musgo, congestión de sectores e incremento de las restricciones. Todo a cambio de un séquito de aduladores, de la publicación de la enésima guía y —en los casos más acusados— de una especie de mesianismo delirante. Y no hay mucho más que añadir, más allá de que ningún héroe ni heroína necesitó nunca de la validación de nadie, que las cosas grandes y nobles no se sobreexponen, y que el afán por hacerse notar a cualquier precio, en casi todas las ocasiones, suele aparejar una flagrante falta de creatividad.

 

lunes, 27 de abril de 2026

Aguja Manuel Iradier

 

 

Vista en la parte central de la aguja desde el Risco de las Bellotas, al fondo la cuerda de los porrones y la inigualable Maliciosa.

Una aguja casi desconocida para muchos. Ni siquiera recuerdo cuando la descubrí aquella época que peinamos las vías del risco Verde, risco de la Zarpa y el risco de las Bellotas. 

 

Manuel Iradier fue un explorador, si queréis mas info buscad en la red. Aunque la verdad, desconozco si está dedicada a esa persona en concreto.

 

 En cuanto a la vía que nos atañe he de decir que existen dos vías. La normal antigua y la moderna por así decirlo. 

La moderna es evidente y es la que yo recorrí en solitario. Una ristra de parabolt y spit evidente en A0. Los parabolt a veces están duplicados debido a la mala expansión de los seguros. La roca es muy arenosa, hay que tener cuidado con los patinazos sobre los estribos. 


 

 

La antigua no es tan evidente. Sobre el lomo de la cara oeste hay unos maceados, que terminan en una arista, el asegurador se pasa a la cara norte y descuelga al primero hasta una cornisa ascendente que lleva a unas fisuras de roca un poco mas franca, pero no lo es tanto. Un primer buril muy gordo paralelo a una veta llamativa lleva a otros dos anclajes que presumo son los que colocaba mi abuelo para el tendedero de la ropa. Incluso para darles mas empaque han sido cementados posiblemente... Cierta ansiedad supone colgarse de ellos. 

 


 

La arista con los maceados

Desde el último parabolt de la burilada moderna, (que es con argolla) hay un paso sobre los anclajes antiguos que os podéis ahorrar. Yo me subí y al no encontrar anclaje en cumbre me bajé destrepando a la pieza en concreto. Ya no lo vuelvo a hacer. 


 El último seguro a cumbre, no me entraba el mosquetón y opté por una corbata. 

 

Ahora toca rapelar desde la argolla solitaria en "esa arena con forma de aguja". Interesante por hacer una cumbre romántica, pero la verdad es que hay un puñado de vías en los alrededores mucho mas seguras.


 Cara norte en una mañana soleada de Abril. 

 

  

domingo, 29 de marzo de 2026

Anclajes vetustos

 




 

Algunas imágenes de los anclajes que han de cambiarse. El trabajo como siempre, ha de hacerse con los mejores materiales disponibles. Aunque muchas veces se complique, acabar tareas y esforzarse en hacerlo con el máximo respeto y buen hacer. En nuestro caso el material es pagado de nuestro bolsillo, muchas veces nos vemos abocados a empezar trabajos y a finalizarlos a los meses. Debido al costo del material inoxidable. No lo hacemos por altruismo, yo personalmente lo hago por mi propio interés, zonas cercanas a casa y no publicadas en guías modernas. Escapar de los lugares comunes que se ponen de moda motivados por las imágenes que se suben a redes sociales y demás modernidades. 

Encontrar un remanso de paz, donde pueda escalar en solitud, un lugar donde no escuchar conversaciones ajenas en el pie de vía, música en los teléfonos móviles, olores a sustancias psicotrópicas, perros ladrando, defecadores en los caminos...

Siempre tengo que meter mi cuña habitual, no lo puedo evitar. Algún día cambiará el "leitmotiv" de éste blog... algún día.  

 


Refuerzo de un descuelgue tipo "U" química con maillon y argolla inox. Evitando desgaste del material fijo y dando opción en un futuro a cambiar solamente la argolla.

 

 

Oxido en los eslabones, sustitución de descuelgue todo inox




 

Restos de una antigua vía de los lejanos años noventa. 




 

Los restos de partículas metálicas arrastradas por el agua, los clásicos "chorretones" generan un impacto visual en la roca horrible. 




 Tapar los antiguos casquillos de los spit es interesante a efectos visuales y seña de un buen trabajo

sábado, 6 de diciembre de 2025

Vía "Abriendo sin chapitas en el reino de Cesitar" Cancho Porron.

 

En la cumbre, con un fondo de la Pedriza entre nieblas

 

 

Hace muchos años con los prismáticos pude observar en la cumbre del Cancho de las Porras o Cancho Porron a una persona.Estaba haciendo maniobras con una cuerda, en el rato que miraba no le vi descolgarse ni nada. Quedó como una anécdota. 

Al poco tiempo me subí a ver las posibilidades de apertura de vía nueva sobre el año 2007. Para mí en el momento tumbaba mucho, la roca no era la mejor (granito de altura, como el de la Maliciosa) en tramos arenoso o descompuesto. El caso es que llegué a la repisa central que lo corta y empecé a subir sin cuerda por una canal. Lo desestimé totalmente, destrepé  y subí a la cumbre en busca de alguna señal. No había nada a la vista, ningún clavo ni cintajo. 

 

Uno de los dos clavos que hay en todo el risco. Ojo con el paso de Vº que tiene.

 

Al año aproximadamente Tino Núñez y David Gómez abren desde abajo la vía que hago referencia por aquí. Ellos dan el pistoletazo (de envidia) para abrir el resto. Se forma un grupo variopinto: Kili, Nacho Criado, David, Chuchi junto con el que cuenta esta historia abrimos el resto de vías. Yo no he recomendado nunca el sitio, como digo tumba mucho y no existe apenas dificultad en las vías. Pero a los años me he dado cuenta de que tiene encanto. Hay cierta soledad y ambiente de montaña. Las vías no están mal... Para darse un paseo y jugar a poner unos empotradores y comerse un bocata en la cumbre (que es lo que hice) La aproximación es ciertamente exigente en cuanto a la buena cuesta que hay que subir.

 

  No se masificará nunca, en estos años solamente he visto una cordada. Quizás al ponerlo por aquí algún romántico o habitual de la zona... No sé. Hay muchas mas vías en la cuerda, pero eso es harina de otro costal como se dice. Aparte que es un "secretivo" toda esa ladera está mantenida por los locales al silencio en las redes y en los internetes. Excepto algún imbécil que siempre tiene que dar la nota, no se hacen croquis ni se promulgan las vías. Como método de protección, temporal. Quizás sea hora de sacar la guía... No lo sé. El que quiere va a escalar. 

 

La vía hace referencia a un personaje del momento. Un escalador que ya no escala actualmente, pero como diría afiladamente Papila ¿Pero es que alguna vez ha escalado?

Bueno, polémicas pasadas ya de años aparte, creo que no hay que dedicarles vías a gente que llega a este mundillo y hace mucho ruido pero a la hora de la verdad... Nada. Mucho menos a los imbéciles de turno y personajes tóxicos que había y alguno queda. Por ejemplo yo mismo, tampoco es que halla sido un santo; pero me pilló el tema foros e internet en plena adolescencia. Un momento complicado que todos debemos pasar. Pero no me arrepiento mucho de todas las tontadas que decía (quizás las sigo diciendo) El caso, que tampoco quisiera justificarme. Pero uno asume errores y mira con recelo al pasado. 

Como conclusión final: lo que hacemos pesa mas que lo que decimos en un momento. Yo no me arrepiento de nada de lo que hice. Ahí quedarán mis "cagaditas". Tengo claro que no dedico vías a gente que no lo merece, ni siquiera anécdotas. 

 

Por lo demás, con una cuerda de sesenta metros, un juego discreto de friends, te puedes subir por aquí y jugar a escalar, disfrutar y cambiar de aires.  

 


 El comienzo de la vía, un diedro pequeño y un tumbado, luego 50 metros hasta la repisa central.

 


 Después del paso del clavo naranja hay una repisa, el resto de vía tiene encanto.

 


 Foto del largo central, el mas divertido de escalar.

 


 

 


 Qué bueno estaba el bocata y el trago de vino.

 

 


 PD: No hay croquis, hicieron uno con las vías pero no lo encuentro y estoy convencido que al ponerlo le facilito el trabajo al interesado en escalar. Buscarse la vida es un aliciente mas para acometer la actividad.