sábado, 12 de julio de 2014

El escalador de la noche. Pequeño Galayo.


...Julio del año pasado, después de escalar en la Aguja negra...



Vistas desde la R-1






Desayuno, café y galletas. La vía elegida es "El escalador de la noche" al pequeño Galayo, una vía de Tino y Guiñales que anecdóticamente abrieron en la oscuridad de la noche. Agosto del año 83.





No sabemos muy bien su recorrido, y pregunto a Vicent. Un Pedricero y también Galayero con mucho rodaje en la zona. ¡Me indica y encima nos enseña la reseña! ¡Qué bueno!


R-1

Empezamos en una placa fácil hasta un cuerno de roca. Luego travesía descendente a la derecha a enlazar un tramo con la Oeste clásica. Seguimos con la vertical, asombrados por los contraste de las luces y el Torreón.




Los trucos de Lagartrón.




Las reuniones son buenas y cómodas. Y salgo en busca de la fisura famosa. Fácil es, si utilizamos los garbanzos exteriores.


R-3 después de la fisura






Saliendo a la fisura, tramo común con la Oeste.



 Un largo bien largo nos deja a una tirada del collado. La idea es husmear en la placa Pellús, pero uf. Es muy expo y no veo una entrada clara (Más tarde Kaesar me comenta por donde va)



Al pie de la placa Pellús


Laura busca los agarres en el tramo final.





Optamos por la fisura de V+ galayero de la derecha que con unos bonitos pasos nos deja en la disfrutona cumbre. Una más en los grandiosos Galayos. Un pequeño destrepe a una cadena y rápel de 20 metros. Para descender del Pequeño Galayo tenemos que seguir un destrepe con precaución en su primera parte. Unas repisas nos llevan a la apretura (según Félix el destrepe más cómodo)


¿Distingues las cumbres? ¿Número de escaldores?


Bajamos al refu y comemos poco. Se mete el Sol en las nubes, son las 6 de la tarde y podremos bajar sin que el Astro Rey nos atormente.





Si no sabes si vas a volver a Galayos y hace calor, lo mejor es que te metas al pilón de la Cabra. No lo dudes. Hay que hacerse un largo por lo menos. Cuidado con los posibles cristales del fondo.



Cumpliendo con la tradición, súbete a la cabra, cuélgala los friends y pon tú mejor pose con tus amigos. Eso es lo que te llevas en la vida, disfruta escalando lo que sea.






Vamos a Madrid, que ésta noche hay hoguera de San Juan.

lunes, 2 de junio de 2014

Aguja del Sultán. Pedriza.







El día 15 de Mayo no pudimos resistirnos a no dejar de escalar en un maravilloso día de fiesta con buen tiempo.

Queremos ir al Cocodrilo de la Pedriza ha degustar la cara Norte por la vía Lucas. Al llegar allí arriba después de una pateadilla de dos horas, nos damos cuenta que quizás hace demasiado frío para meternos a la cara Norte.

Contraluz en el Cocodrilo.


Pasamos al lado de la canal de las Abejas donde da el sol, allí tenemos la Aguja del Sultán de la que tengo conocimiento gracias a la Guía  "Pedriza. Vías conocidas y desconocidas" de Tino Núñez donde en su página número 104 nos cuenta una vía llamada -Anormal- abierta por el mismo autor.







La aguja del Sultán siempre me ha llamado la atención, pues desde el camino de subida se distingue de una forma tosca y en mazacote; mientras que desde lo alto del callejón y en la cumbre del Cocodrilo podemos observar una aguja afilada con una punta más gruesa y redondeada. Sin más rodeos, una forma muy fálica.


La vía comienza en la cara Sureste, se entra con un paso en un espolón para alcanzar una repisa. Una fisura-laja en vertical nos deja con un paso en travesía a la izquierda cuando termina el filo, encontramos una clavija de tiempos pasados que se refuerza con un fisurero.


Vista desde el comienzo de la vía


Ante nosotros un paso en travesía atlético que te lleva a una chimenea desplomada, con una roca un tanto arenosa. Cuanto más exterior nos la demos menos agoviante y más fácil; con cierto ambiente.



Óscar se quita el casco para poder salir del estrechamiento


Al llegar a la cumbre encuentro una laja fisurada con un cordino y un maillón. Tino ya nos advierte en su guía que la cima no tiene instalación de rápel. El descenso se efecuará mediante la técnica del rápel en contrapeso. En contrapeso, que no en simultáneo. Es bastante arriesgado bajar con ese cordino puesto que la rebaba de la laja es roma y podría salirse.



La reunión y el famoso cordino, que allí está todavía.


La vía es atractiva, pero el paso desplomado le confiere un ambiente recio. Si no fuera porque es una aguja y no hay otra manera de subir...



Helena en plena travesía


Nos juntamos los cuatro amigos en la cima y nos disponemos a rapelar en contrapeso. Desde la bonita cumbre podemos observar los tres Hermanitos de la Pedriza, la Esfinge, las Torres y como no, el Cocodrilo.

Para la maniobra fijamos con friends la cuerda en simple y la dejamos caer en su desplomada cara Norte. Bajan todos menos yo, que me quedo a retirar el material y bajar por la cara Sur con la cuerda de mis compañeros bloqueada. Es una maniobra un poco compleja pero bien realizada es segura.



Cuerda convenientemente fijada.


Estas técnicas antiguas, aderezan la escalada rememorando a los pioneros en estas cumbres. 



Helena baja por la cara Norte de la aguja


A día de hoy hemos ganado en comodidad con las reuniones equipadas y los rápeles; pero conviene conservar aquello que heredamos. Cuantos más recursos tengamos mejor.




Se pasa un poco de miedo cuando colocas la cuerda en el filo.


A la bajada hay que sincronizarse bien con el compañero, al final tirar de la cuerda con maña.



Después de éste agradable aperitivo, comemos algo y nos vamos al Cocodrilo. La Lucas es una vía imprescindible de la Pedriza. Típica cara Norte, con un entorno de verticalidad y esa esencia que tienen los famosos Galayos: desequipados y siempre difíciles.



El L1 que se supone que es V+






En el L2 después de la reunión encajonada.


El antiguo sistema de rápel. Un clásico de terror.


No hay mucho que re-contar, las guías de la zona y los numerosos blogs que muestran la vía hablan por si solos. ¡Cómo escalaban antes! Y ahora tenemos que apretar en esos pasos a pesar de nuestro modeno material.

Y por último la Aguja del Sultán desde la cumbre del Cocodrilo.



Otro día más en la Pedra, con amigos y buenas vías.








viernes, 9 de mayo de 2014

Galayos para siempre.



Hoy me ha dado por poner esto aquí, que se acerca el Verano y habrá que poner algo de la anterior temporada, para tentar, animar y recordar... de paso.



Conjunto de agujas en Galayos



Después de las vicisitudes de la vida, después de franquear cualquier dilema o problema; volver a Galayos reconforta y causa felicidad.

Temo a veces que nuestros proyectos se vean truncados, puesto que llevamos meses proponiendo actividades y todas salen como esperamos. Provocando una inigualable satisfacción y a la vez una sensación de vértigo en la vida. ¿Y si me empeño en viajar a la Luna? Con mis amigos, seguro que llego.



Llegamos al refu, dejamos las cosas y saludamos al personal. Algunos ya están colocando sus esterillas estratégicamente para tener hueco en la cálida noche que nos espera.




El objetivo del día es la famosa Vía de los Valencianos al Torreón, que vamos a intentar desde la plataforma de las Flores pese a que tiene una entrada de tres largos desde abajo. Un resalte y un diedro suceden a una repisa con un buen cuerno de roca y un clavo con alambre. A la vista, separándose de la pared un poco se vislumbra la grieta. Espléndida y elegante forma de subir al "Tótem de la naturaleza" más famoso de Galayos. Otros se refieren a él como un "gigante pétreo" que aguarda un despertar en tiempos mejores.




Como soy un avaricioso y me gusta sudar obligo a mis compañeros a que me cedan el largo. Comienza con unos empotramientos de manos muy cómodos, pero parece que desploma algo. Veo clavos de otros tiempos, bastantes. No recuerdo cuantos pero se comen muchas cintas expres.



 Intercalo con friends de los números 1, 2, 3 y 4. Algún clavo lo tenso con la fuerza de mi brazo, dobla y me agarro aún más a la fisura con un cerrojo de puño. Me sorprendo del buen pie exterior que tengo pero de repente aterrizo en la realidad, estoy pisando un clavo. Yaaaa lo quito. Llego a un bloque empotrado jadeando. Se supone que es 6b pero ya estoy muy petado.




 Casco el Camalot del 4 y veo la chapa, la famosa chapa alejada. Un mogote me espera para asirlo mientras hago cerrojos de doble puño. Es preferible utilizar los cuarzos exteriores de la fisura para pies y no machacarse tanto en una técnica, que poco utilizamos los escaladores europeos.

Ambiente en la fisura de los Valencianos.



Llegas a la chapa y el cuerpo te pide reposar, pero tienes el mogote en los pies e intuyes una regleta más arriba en lo profundo de la fisura. Ahora ya sí que meto el Camalot del 5 y poco a poco progreso por la fisura arrastrando a uno de mis mejores amigos en ésta vía.


Se supone que somos nosotros. Foto cortesía Ero Vinicius




Tengo ganas de vomitar y ya estoy casi fuera. Un último esfuerzo motivado gracias a la imagen (figurada) de Manolo el "Musgaño" haciendo en libre estos movimientos, me hacen terminar en el reposo con menos "bacalao" por delante. Y progreso hasta otro clavo de armella ante un desplome que se gestiona mirando bien los garbanzos. No veo el clavo de "V" de mi izquierda y salgo con otro Camalot del 4 en una peleona fisura de salida a la reunión-cadena. Y digo en alto: ¡Hasta el toro todo es rabo!!joder! quiero decir ¡Hasta el rabo todo es toro! Ya ni pienso.

Recupero cuerda y saludo a los vecinos de cumbre en el Torreón. Los compañeros suben quejándose de lo mantenido de la fisura, y que no solo es técnica lo que hay que emplear, si no fuerza también. Yo tengo la mente en otras cosas. Hacemos cumbre los tres y Ángel Rituerto, amigable como siempre nos ofrece hacernos unas fotos. Intercambiamos flashes y bordeamos rápidamente a la cumbre del rápel a la cadena.



Como dato interesante es la primera vez que Helena sube al Torreón, para mí es la segunda y para Félix... bueno para Félix... quizás es su ascensión…él ha subido muchas veces.

Bajamos con intención de enlazar por una vía muy poco conocida a la Punta Tonino Re, pero por causas que desconozco acabamos en el primer largo de !Qué triste estás! Tris-Tras. Empezamos con unos movimientos dignos de un bailarín. Por una fisura un poco desplomada donde se empotra en condiciones, es mantenida y vertical, llegamos al descanso y arreón a la reunión de dos cáncamos. Queremos seguir hasta arriba. Y como no conocemos nada de la vía tiramos por un diedro negruzco y sucio. Un paso complicado nos deja en otra reunión de cáncamos.


Recorrido marcado. A la derecha "Diedro Flores y "Gran fisura"

Un clavo "Charlet Mosser" con demasiada solera saluda al que lo chapa inclinándose. Como cede, lo acuño con una piedra.

El siguiente largo me empeño en subir. Como soy un pesado me dejan. Veo una línea evidente hasta la cima de la aguja (no sabíamos que era la "Punta Fina") y entre musgo y lajas dentro de fisuras que recoloco en repisas me extraño. Que sucio anda esto, que poco paso tiene. Hay mucho bloque suelto, mucho cepellón. Y con un cambio de diedro difícil alcanzo la cumbrecita que tiene un cordino morado. Dani y sus compañeros flipan con mi postura y me regalan una foto (muchas gracias)


Foto: Cortesía Dani.



 Recupero a los compañeros que suben con cautela sin tirar piedras. Destrepamos por la cara Este la vía Normal una Rivas-Acuña (Vº un paso) y volvemos a destrepar a la segunda reunión de los cáncamos (parabolt M-10x70)


Croquis en dibujo.










Llegamos al refugio la mar de contentos, y no es para menos. Son las 7 de la tarde y nos dedicamos a perrear pero también a lamernos las heridas. Ambiente en el refugio Victory.

Cena con algo de luz, buscamos hueco para el saco, la gente se esparce, hablan e intercambian impresiones.

Se escucha a Nano (Octavio Galante) reírse y bromear con "el picante" de la sopa que le ha preparado Samuel, un joven amable y cordial guarda del Victory.



Una bonita foto que me saca Helena.


Nos vamos a dormir y estos cabrones siguen con los gritos. Noche espléndida, estrellada y fresca. Vemos pasar muchos satélites y alguna tímida estrella fugaz. A la mañana, como yo soy un tronco con profundo sueño, unos que desayunan a las 6:30 despiertan a mi compañero. Hay gente que no sabe estar, pero bueno, yo tampoco muchas veces.



Los primeros en trepar son Juaco y su compa. Nosotros no queremos salir del saco hasta las 10. Pero hay que hacer cosas que estamos muy verdes en Galayos.


Juaco y su compa ya habían subido al Torreón por lo menos dos veces.


Objetivo, GAME  a la Punta Tonino Re y a la bajada poner el ojo con vergüenza a la vía "Sendero de los comanches" en la Punta Don Servando.

L2 de la GAME


Hacemos la GAME, muy buena y con pasos que nos hacen mirar bien. Mucho clavo roto, en especial uno con un trozo de mosquetón en el ojal, partido. Hay mucha historia incluso en los pitones viejos y abandonados.

Salimos por arriba y en un rápel de 50 metros nos quedamos en una canal, donde comienza "Sendero de los comanches" hemos visto algún croquis por internet al que no queremos hacer ningún caso. Prefiero subir por donde Paco Aguado (Calavera) Mayayo, Lupion y Muñoz subieron en los años ochenta. Con una visión un poco clara y pensando en el nivel de los aperturistas y su mentalidad, desestimamos un diedro con una entrada desplomada (se puede por aquí, pensamos que es la original) y bajamos unos metros hasta ver el comienzo de la "Indirecta" (Clavo de argolla, spit con mosquetón de abandono y clavo universal) Trepamos por la canal fácil hasta una reunión con dos clavos. Un paso de 6a al comienzo y el resto fácil. Me asomo por las fisuras cruzando un canal y trepando por terreno vertical hasta un gran bloque con cordino.

Nota a día de hoy: Coincidimos con Paco Aguado, aperturista de la vía en concreto y pionero en estas agujas de los Galayos. Gracias al Ciclo Conoce la Montaña organizado por nuestros amigos David Torres y Gonzalo Pernas tuvimos la inmejorable ocasión de conocer a Paco "el Calavera" y compartir la barra del bar durante un buen rato. Simplemente decir que a Paco se le iluminó la cara nada más hablar de la"Sendero" y nos comentó que hay que preservar esas vías que requieren cierto cariz no colocando expansiones; que guarde su carácter.





 Paso de fisura y ya estamos en la repisa triangular con techito. Excelentes vistas, y una reunión en la que coloco 5 piezas de distintos tamaños para seguridad. Mis amigos flipan, ¡estamos en "Sendero de los comanches"! Al horizonte se ve una placa con muchos garbanzos, un murete semi-vertical con unos mogotes de lujo. Me pongo muy pesado para que me dejen el largo guapo.




Y voy subiendo por la placa, laceando un par de mogotes romos. Uno de ellos (el primero) no me hace caso y no se queda.

Foto: Cortesía Jaime Mittelbrunn.


Lo lastro con las zapatillas de destrepe y se me queda debugten (gracias a Tinito Núñez y sus sabios consejos y tretas; maese a quien le pese)

Foto: Cortesía Jaime Mittelbrunn.


Nuestro amigos Jaime, Nano y Anselmo que suben por la GAME de la Tonino Re, nos hacen unas fotos.



Jaime siempre está por el lugar indicado y el momento oportuno.



Foto: Cortesía Jaime Mittelbrunn.



Yo sigo con mi pelea en la placa, y voy buscando lo evidente. Navegar y ver los pies. En una línea horizontal puedo meter dos Alien y un Totem-Cam, yo quiero creer que aguanta.


Helena en la fisura horizontal.



Foto: Cortesía Jaime Mittelbrunn.


Con un paso psicológico y una seta grande me monto a caballo en la placa cimera. Reunión en un puente de roca y friends.

Reunión después de la placa.



 Disparo fotos por doquier, bello recuerdo y acojonantes vistas del lugar. Subimos privados, es un privilegio escalar en Galayos. No quiero ir a otro sitio, me he quedado sometido a su belleza.


Foto: Cortesía Jaime Mittelbrunn.

Félix a punto de retirar una cinta plana lastrada con cintas.




La vía original sale a la izquierda de la T una fisura de manos interesante en la que se sale por su ramal izquierdo. Reunión en cima y problema solucionado. Hemos disfrutado de una vía acongojante,  resulta que simplemente hay que descifrar con un poco de cabeza y valor. Como todo en la vida.



En la fisura de la "T"


Destrepe por la apretura, muy cómodo y bonito. Parece que estamos en Mordor, y muy lejos de pasarlo mal como Frodo y Sam en la imprescindible novela El señor de los Anillos nosotros, disfrutamos mucho.

Creemos que por hoy vale, es Domingo se acaba lo bueno y empieza lo peor. Volver a casa. Comemos en el refu los restos, unos compañeros comparten su empanada sobrante con nosotros. Veo que sigue habiendo gente que comparte en la montaña, se conserva algo del compañerismo. Como decimos, ciertos atavismos  nos preceden y nos hemos comprometido a conservar.



A la bajada todos marchamos, nos despedimos y comentamos la jugada. Baño en el pilón (en este caso la única valiente Helena, que se hace tres largos a estilo croll la muy brava) Yo meto las pezuñas de milagro.



Y ahora tecleo emocionado estas palabrejas, fruto de un amor por la escalada brutal. Cada uno adorna con palabras lo que vive, y da que pensar a los demás que lo leen. Un punto de vista, una forma de comprender, igualmente respetable que otras.



Si has leído hasta aquí, amigo... ¡qué valor! Simplemente que te motive, te incite a escalar a disfrutar cada pequeño placer, pero nada más. Ahora está en tú mano y en tus pies...



Y como dice aquella buena canción del grupo The DoorsWaiting for the sun...waiting, waiting, waiting....